Él me comenta que vive con su abuelito, un señor ya de edad, pero, por
ser de la sierra, se mantiene en forma y con muy buena salud, además de tener
un carácter muy fuerte, mi amigo me comenta que no suele asustarse con casi
nada. Un día él le cuenta a mi amigo que cuando era joven, y libando licor con
sus amigos, deciden ir a una cueva que quedaba en un cerro, donde decían, que debían
ir aquellos que no tenían miedo, pues si va alguien temeroso, suele morir en el
acto.
Es así que alentados por el licor deciden ir; al llegar al cerro,
ingresan a la cueva.
Él abuelo de mi amigo le cuenta, que después de estar despiertos por
un buen rato, deciden dormirse; después de un par de horas, el abuelo de mi
amigo se despierta, y logra divisar en la entrada de la cueva una figura de un
ser, que no era ninguno de sus amigos, entonces, voltea a pasarle la voz a su
amigo, cuando dirige su mirada hacia él, lo encuentra con los ojos blancos y
votando espuma por la boca, entonces llega a la conclusión que esa silueta era
nada más ni nada menos que el Diablo, es así que se vuelve acostar.
A la mañana siguiente encontraron a su amigo muerto.
el abuelo el amigo de mi abuelo


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